
Cuando los problemas se te presenten en la puerta de tu casa, respira. Respira y abre esa puerta, hay que solucionarlos ¿Quién nunca a querido dejar los problemas a un lado sin solucionarlos?
Yo muchas veces he intentado hacerlo, pero siempre acaban volviendo a la puerta, siempre acaban picando y preguntando por tu nombre.
Tienes que combatirlos como si ellos fueran los enemigos y tu el héroe que los destruye.
Hay que ser fuerte y aprender de cada cosa. Porque nadie en esta vida es perfecto. Yo soy valiente, porque a pesar de todas las cosas que se han presentado en mi puerta me sigo levantando de cada una de esas caídas.
No seas cobarde, no te escapes de los problemas. Porque si no así darás mal ejemplo, te tomaran por cobarde y tendrás que volver a rehacer tu dignidad, la de ser valiente…
Yo lo he comprobado, porque antes de ser quien no era he sido alguien con muchas metas propuestas, con un talento increíble para sonreír. Muchas veces he ganado premios por ello.
Pero ahora ya no soy quien no era, ahora vuelvo a ser esa niña que vivía todos los momentos como si fueran últimos, soy esa niña que cuando perdía un globo reía aunque supiera que no iba a volver jamás.
Hay muchas razones por la que vuelvo a ser la niña de antes. La niña inocente, que por muchos obstáculos que se le interpongan en la vida, sigue adelante para cumplir su sueño, el sueño de volver a ser feliz una vez más…
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