El ocaso es algo que nos inquieta. Si lo comparamos con el amor, es una pérdida, finalizar una relación. Es como ese sol que ha brillado durante todo el día y ahora se esconde, se va, dejando su sonrisa color dorado. Siempre hemos relacionado el ocaso a la palabra “fin” pero yo también la puedo ver de otra forma: ocaso como renovación. El sol saldrá al día siguiente, volverá a nacer, el amor, después de la ruptura, puede resurgir, y no te preocupes, porque el sol saldrá para ti cada día. Ese es tu ocaso, siéntate en una piedra, ve a encontrarte con la naturaleza, acompañado de tu enamorado, o tu perro, o simplemente solo, deja que la brisa acaricie tu cara, y mira ese cielo rojo, ese cielo precioso que vemos cada día.
¿Tú lo quieres ver?
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