viernes, 25 de junio de 2010


El ocaso es algo que nos inquieta. Si lo comparamos con el amor, es una pérdida, finalizar una relación. Es como ese sol que ha brillado durante todo el día y ahora se esconde, se va, dejando su sonrisa color dorado. Siempre hemos relacionado el ocaso a la palabra “fin” pero yo también la puedo ver de otra forma: ocaso como renovación. El sol saldrá al día siguiente, volverá a nacer, el amor, después de la ruptura, puede resurgir, y no te preocupes, porque el sol saldrá para ti cada día. Ese es tu ocaso, siéntate en una piedra, ve a encontrarte con la naturaleza, acompañado de tu enamorado, o tu perro, o simplemente solo, deja que la brisa acaricie tu cara, y mira ese cielo rojo, ese cielo precioso que vemos cada día.

¿Tú lo quieres ver?

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