sábado, 12 de junio de 2010

Nada tiene sentido


Corría, corría para encontrarle. Para poder abrazarle como hacía antes. Para cogerle de la mano y no soltarle. Tenía la necesidad de poder hacerlo, de querer tenerle cerca aunque sea solo una vez más. Sé que esto ya no va a cambiar, que el no volverá y que todo esto termino. Tengo que decir que fue una historia bonita mientras duro. Y ahora no quiero pensar en lo que me deparara el mañana, no quiero pensar que podrá pasar de aquí a unos meses, o quizás a unos años. No lo sé.
Lo único que se y ahora si que lo tengo bien asimilado es que el se fue para no volver, quien sabe que algún día podría volver pero de momento por lo que sé, es que no.
No quiero ver más allá del horizonte porque detrás de el no hay nada más que dolor y sufrimiento. Que solo hay momentos tristes y momentos de felicidad que solo duran un segundo de tu vida, pero esto de llorar no se puede convertir en una rutina y lo de reír en una excepción. Tan solo soy una chica pidiéndole delante de un chico que me quiera. Que aunque ya te aya hecho feliz una vez, me gustaría poderlo hacer más veces. Aunque ahora me consuelo con pensar de que alguien te esta haciendo feliz, que ya no me necesitas. Que estas siguiendo otros pasos, y ya no quieres saber nada más de mí. Pero si cambias de opinión sigo esperando aquí, sentada en ese banco de aquel parque con lago. Pensando en los cambios que podría hacer durante mi vida, durante esta vida que en algún momento podría llamarse nuestra vida, nuestro camino y que el destino nos junto.
Día tras día, hora tras hora siento tu olor en mi ropa, en mi cama en cada rincón que paso tu sombra esta reflejada por las calles. Que tu vida tendría que ser mi vida. Quiero que me vuelvas a llamar cariño, que me digas te amo en mis mejores momentos, que te preocupes por mi cuando tenga miedo, que me digas que no va a pasar nada y que todo esta bien en mis peores momentos y sobretodo que me acaricies, me abraces y me des esos besos para describirme lo mucho que me quieres y me has querido.
Te odio por tus caprichos, por esa sonrisa de niño pequeño, por tus tonterías que me hacen sonreír, te odio porque se que te quiero y no te puedo tener, te odio por tu mirada tan tentadora, y por tu risa que me hace sentir bien, te odio por hacerme daño aunque no lo quieras. Te odio por estar tan lejos de mi, te odio por esos pequeños detalles que me solías hacer, te odio por demostrarme tantas veces lo mucho que me quieres, te odio por haber estado a mi lado tanto tiempo apoyándome y ayudándome en mis momentos, te odio tanto. Pero para que odiarte tanto si en el fondo todo el mundo sabe que te quiero, que no voy a poder olvidarme de ti y que todo es complicado si no estas a mi lado… Para que mentir, yo no sé vivir sin ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario